Mi nombre es Sergio, pero mis amigos me dicen Serg, Serginho o simplemente Hornbyboy. Soy argentino, pero estoy estudiando en los EEUU. Bueno – en realidad, en estos precisos momentos, estoy “neoyorquiando” …
Un hombre trabajaba desde hacía muchos años en una
compañía conservera.
Un día le confesó a su mujer que estaba poseído por
una terrible
obsesión: un impulso irrefrenable de colocar su pene
en la cortadora de
pepinos. Espantada, la esposa, le aconsejó que
consultara con un
psicólogo. El marido prometió que lo pensaría, pero
continuó repitiendo
y repitiendo a su esposa la misma historia, hasta
que ella un día, harta
ya, le dijo:
Pues mételo en la cortadora y no me jodas más: ¡Es
tu problema!
Al día siguiente el hombre llega a casa cabizbajo y
profundamente
abatido.
¿Qué pasó querido? – le preguntó la mujer
poniéndose en lo peor.
¿Te acuerdas de mi compulsión de meter mi pene en
la cortadora de
pepinos?
¡Oh no¡, ¡dime que no lo has hecho! – gritó la
mujer.
Si, lo hice.
¿Y qué pasó?
Me despidieron. – respondió el marido
Y la cortadora de pepinos ¿qué hizo? ¿te lastimó?
¡Noooooooo! A ella también la han despedido.
3 respuestas hasta el momento ↓
Tio Carlitos // Julio 11, 2007 a 7:25 pm |
sergiiiiiiiiiiiiiii
Tio Carlitos // Julio 20, 2007 a 4:22 pm |
Un hombre trabajaba desde hacía muchos años en una
compañía conservera.
Un día le confesó a su mujer que estaba poseído por
una terrible
obsesión: un impulso irrefrenable de colocar su pene
en la cortadora de
pepinos. Espantada, la esposa, le aconsejó que
consultara con un
psicólogo. El marido prometió que lo pensaría, pero
continuó repitiendo
y repitiendo a su esposa la misma historia, hasta
que ella un día, harta
ya, le dijo:
Pues mételo en la cortadora y no me jodas más: ¡Es
tu problema!
Al día siguiente el hombre llega a casa cabizbajo y
profundamente
abatido.
¿Qué pasó querido? – le preguntó la mujer
poniéndose en lo peor.
¿Te acuerdas de mi compulsión de meter mi pene en
la cortadora de
pepinos?
¡Oh no¡, ¡dime que no lo has hecho! – gritó la
mujer.
Si, lo hice.
¿Y qué pasó?
Me despidieron. – respondió el marido
Y la cortadora de pepinos ¿qué hizo? ¿te lastimó?
¡Noooooooo! A ella también la han despedido.
el genial tio CARLITOS
Tio Carlitos // Julio 25, 2007 a 4:12 pm |
como esta todo