
Ayer a la tarde llego del súper cargado de bolsas para la cena de esta noche, entro a mi habitación, descargo todo sobre la cama y de repente escucho un sonidillo de bolsa que se mueve detrás mío. Me doy vuelta, miro a las bolsas que estaban tiradas en el piso, y digo: “Habrá sido mi imaginación”. Vuelvo a tornar hacia la cama, y de vuelta ese ruidito extraño. Esta vez al darme vuelta, sin embargo, veo que la bolsa se estaba moviendo. Me quedo pensando: “¿Estaré leyendo mucho Harry Potter? No puede ser …” Pero mientras pensaba eso, veo que la bolsa se vuelve loca. Me cagué en las patas – enseguida pensé que había una laucha adentro de la bolsa, que tenía un paquete de harina que había usado para amasar las pizzas el día anterior. Agarro lo primero que cacé – una tijera – y levanto la bolsa con las hojas. Atravieso el living corriendo en dirección a la cocina. Abro la puerta de calle para tirar la bolsa y todos sus contenidos – orgánicos o no – en el cesto de la basura en la calle pero cuando estoy saliendo, las hojas de la tijera cortaron las manijas de la bolsa, la cual cayó al piso con aplomo. De ahí saltó un terrible ratón que se escurrió por detrás de la heladera, a lo largo de la pared, y derecho atrás del horno.
Enseguida la llamo a Aja al laburo: “Aja – yo sé que esto te va a dar terror. Pero hay un ratón en la casa”. La mina empezó a gritar como loca. “Oh, my God! I`m gonna call the landlord right away. First the bugs, then the roaches, now a mouse!!! We need an exterminator!!!” (Básicamente, puteó un rato contra el propietario por no desratizar el edificio durante años). Por mi parte, quedé traumado por el resto del día – mirando de reojo a la cocina mientras laburaba en la compu. No vaya a ser que el maldito roedor atacara nuevamente detrás de mis espaldas. Estaba dispuesto a convertirlo en “ratatouille” – o lo que yo llamo “puré de rata”.
A la madrugada estaba yo muy concentrado en mi habitación leyendo sobre los “Deathly Hallows” de Harry Potter 7 (que parece que no son “hallows” como “bosque” …) cuando de repente mi retina detectó movimiento en el ala izquierda del cuarto. Rápidamente giro la cabeza para ver de qué se trataba y … el maldito ratón se paseaba como pancho por su casa desde al lado de la cajonera hacia mi placard. Me levanté de golpe, levanté mi valija con una mano y la saqué del placard, y cerré la puerta de golpe, trabándola con la manija (porque obvio – la cerradura está falseada) y dejando al puto ratón encerrado adentro (lo cagué – por rata!). Al rato llega Aja – “Aja, el ratón está vivo y encerrado en mi closet” (lo cual luego prestó a chiste con mi amiga Zoe – por lo de “The mouse is in the closet – maybe he wants to come out. Zing!”). La mina empezó a los gritos de terror de nuevo.
Hoy me despierto a la mañana y encuentro una pila de trampas para ratón (de forma parecida a los atrapa-cucarachas de Baygón) arriba de la mesa de la cocina, con una nota de Aja que decía: “Put this inside your closet. And spread the rest around the house. Call me!!!”. Esto se estaba tornando en una guerra apocalíptica contra la fauna indeseada que cohabita en nuestros aposentos de Greenpoint. Leo la caja y me empiezo a cagar de la risa: “No see – no touch mouse trap”. Sólo en EEUU – y yo que me pensaba que iba a tener que ir poniendo queso por toda la casa … En fin – tengo un ratón viviendo dentro del placard (donde descansan todos mis pantalones largos y la campera), y encima una caja de Kleenex en mi mesita de luz con la cara de la rata de Ratatouille, la última película de Disney. How ironic is that?
Después de mis peripecias con mi archienemigo Mr Mouse, me fui a hacer las últimas compras para la cena de esta noche. Me parece que cuando llegaron Amy, Fer y Mati, se sorprendieron de encontrar la casa limpia y la mesa puesta, con todo ordenadito à la Mirtha Legrand. El menú del día consistió en:
1. Entrada: Ensalada de tomate, lechuga, muzzarella, albahaca, cebolla y ajíes fritos, y aceitunas negras
Papas fritas y “tortillas”
Hummus mediterráneo y hummus de albahaca
2. Plato principal: Pizza casera con distintos “toppings”
3. Postre: Ensalada de frutas con ananá, kiwi, manzana y duraznos, embebida en jugo de naranja Tropicana (“No pulp – low acid”)
Los chicos trajeron cervezas – los amargos como Fer y yo tomamos Sprite. Después le robamos un poco de Vodka del freezer a mi roommate y le hicimos a Fer un destornillador con jugo de naranja. Mientras tanto, se largó a llover (lo cual nos cagó los planes de ir bar-hopping por Williamsburg), y Mati se tiró medio descompuesto y con el pantalón desabrochado en mi cama (mucha comida, y muuuuuuucho calor). Evidentemente, la comida debe haber estado buena porque se comió bastante. Lo poco que quedó está bien cortadito y guardadito en la heladera para el domingo: nos vamos de picnic al Central Park!
Ahora son la 1.22 a.m. y estoy esperando que lleguen mi amiga Michelle y su prima Estefanía de recorrer New York. Van a pasar la noche acá y se vuelven mañana a la tarde – una a Connecticut, y la otra a Buenos Aires. Para pasar el rato, me voy a meter en www. twitter.com – lo último que me enseñó Mati para rastrear las acciones de mis amigos …